Entorno
A tan sólo 130 km. de la costa de Africa, Lanzarote es la más oriental de las Islas Canarias. Su nombre proviene del navegante genovés Lanceloto Malocello, quien arribó a sus costas en 1312. Tan sugerente como el nombre de su capital, Arrecife, situada al este de la Isla. Su característico clima cálido y seco se debe al choque entre las altas temperaturas provenientes del Sahara africano con la corriente marina del Golfo de México.
En Lanzarote, el visitante tiene la sensación de estar en un lugar aún en creación. En 1993 fue declarada “Reserva de la Biosfera” por la UNESCO. Uno de los grandes impulsores de esta declaración fue el polifacético artista César Manrique, que con su obra de singular integración entre arte y naturaleza dejó una profunda huella en el paisaje e identidad de la Isla. Los escenarios naturales de Montaña de Fuego, Cueva de Los Verdes, Jameos del Agua y Parque Natural de Timanfaya son sólo ejemplos de su enorme riqueza natural.
Cerca de dos millones de visitantes encuentran cada año el descanso que buscaban en la isla de Lanzarote. Un entorno perfecto para disfrutar del mar en todas sus variantes. Hermosas playas de arena blanca, dorada o negra, como las de Puerto del Carmen, Playa Blanca o El Papagayo, la mayoría de ellas de aguas tranquilas y templadas. Entre las actividades más practicadas se encuentran la pesca, el buceo y escafandrismo, así como deportes náuticos como vela, surf, esquí y windsurfing.
En Lanzarote, el visitante tiene la sensación de estar en un lugar aún en creación. En 1993 fue declarada “Reserva de la Biosfera” por la UNESCO. Uno de los grandes impulsores de esta declaración fue el polifacético artista César Manrique, que con su obra de singular integración entre arte y naturaleza dejó una profunda huella en el paisaje e identidad de la Isla. Los escenarios naturales de Montaña de Fuego, Cueva de Los Verdes, Jameos del Agua y Parque Natural de Timanfaya son sólo ejemplos de su enorme riqueza natural.
Cerca de dos millones de visitantes encuentran cada año el descanso que buscaban en la isla de Lanzarote. Un entorno perfecto para disfrutar del mar en todas sus variantes. Hermosas playas de arena blanca, dorada o negra, como las de Puerto del Carmen, Playa Blanca o El Papagayo, la mayoría de ellas de aguas tranquilas y templadas. Entre las actividades más practicadas se encuentran la pesca, el buceo y escafandrismo, así como deportes náuticos como vela, surf, esquí y windsurfing.


